
SINOPSIS
Harry Horowitz (Dustin Hoffman) es un veterano afinador de pianos que trabaja junto a Niki (Leo Woodall), su leal y talentoso aprendiz que padece hiperacusia. Cuando el joven descubre una aptitud inesperada para abrir cajas fuertes, se verá involucrado en el peligroso mundo del crimen y su tranquila vida cambiará por completo.
Existen películas que se ven y películas que se sienten. Un talento único pertenece definitivamente al segundo grupo. El director Daniel Roher logra construir un thriller dramático impecable cuya mayor virtud es la capacidad absoluta para enganchar al espectador desde los primeros minutos, manteniéndolo completamente pegado a la butaca gracias a una intriga constante donde cada minuto cuenta.
El alma de la función es un brillante Leo Woodall. El actor clava la vulnerabilidad y la agitación interna de Niki, un joven atrapado entre su genialidad auditiva y una encrucijada moral asfixiante. Su interpretación es tan magnética que resulta imposible no empatizar con su situación. El gran acierto del filme es el fascinante contraste actoral con Dustin Hoffman: mientras Woodall desborda una energía joven, contenida y eléctrica, el veterano Hoffman aporta una calidez entrañable, pausada y sabia que equilibra la balanza dramática a la perfección.
Lo que termina de coronar la experiencia es su soberbia banda sonora. La música y los efectos de sonido no son un simple fondo decorativo; son el motor que dicta las pulsaciones del metraje. El ritmo de la película baila al son de sus composiciones musicales, arrastrando al público a un viaje inmersivo donde el suspense se mide en frecuencias. Si buscas una propuesta inteligente, enérgica y que te sostenga la respiración hasta el último segundo, este filme es una cita obligatoria.
12 de junio solo en cines.




